


Tu inversión se formaliza directamente con la sociedad del grupo Domoblock que promueve el proyecto y es titular del inmueble. El capital captado se destina íntegramente a ese proyecto concreto: la adquisición del activo, la reforma o construcción y los costes de la operación.A diferencia de un fondo, no inviertes en un vehículo genérico: tu dinero va a un activo físico específico, con dirección, documentación y calendario definidos, cuya evolución puedes seguir desde tu área privada.Al cierre del proyecto (con la venta del inmueble) recibes tu capital más el rendimiento que corresponda según el resultado de la operación, conforme a las condiciones de tu contrato. El retorno está vinculado al éxito del proyecto.Durante todo el proceso tu única contraparte es la sociedad promotora del grupo: no tienes que gestionar nada ni tratar con terceros.
Cada proyecto pasa por un proceso de análisis interno antes de abrirse a inversores. Se evalúa la ubicación, el promotor, el estado legal del inmueble, los plazos realistas de ejecución y venta, y la estructura de garantías. No todos los proyectos que llegan a Domoblock se publican: solo los que superan los filtros internos. Una vez aprobado, el proyecto se publica en la plataforma con su Documento Informativo completo para que tú, como inversor, puedas revisarlo antes de comprometer tu capital.
Comprar un piso para invertir exige un desembolso elevado, normalmente hipoteca, y años de dedicación: obras, inquilinos, imprevistos. Con Domoblock participas en proyectos inmobiliarios concretos sin ese nivel de capital ni de gestión: nosotros promovemos, reformamos y vendemos, y tú sigues la evolución desde tu área privada.Frente a un REIT, la diferencia principal es la naturaleza de la exposición: un REIT es una acción que cotiza en bolsa y su precio fluctúa a diario con el mercado. En Domoblock inviertes en un proyecto específico, con un plazo estimado de 8 a 12 meses y un resultado ligado a la venta del inmueble, no a una cotización.Al cierre, recibes tu capital más el rendimiento que corresponda según el resultado de la operación.
Al cierre del ciclo del proyecto —(cuando el inmueble se vende) Domoblock realiza el retorno de tú inversión a través de la plataforma, devolviendo el principal más los intereses generados. El proceso es automático, no tienes que hacer nada. Como en cualquier desarrollo inmobiliario, los plazos pueden ajustarse, y en ese caso Domoblock te mantiene informado a lo largo del proceso.
La videollamada no es una presentación genérica. Tu interlocutor llega habiendo leído tu formulario (sabe tu capital disponible, tu experiencia y tu objetivo de inversión). La conversación va directa a tu caso: ¿encaja este producto con tu perfil y objetivos? ¿qué proyectos encajan más con tu perfil? ¿Qué documentación deberías revisar primero? ¿Tiene sentido empezar ahora o esperar? Si después de hablar decides que no es el momento, perfecto. Y si decides avanzar, te acompañamos en los primeros pasos dentro de la plataforma.