Influencia de la inflación en la selección de inversiones

Efecto inflación en las inversiones

La realidad en estos momentos nos arroja un incremento transversal y generalizado de los precios de bienes y servicios que básicamente lo denominamos inflación.

Normalmente y la forma más habitual de medir este parámetro  es a través de un índice de precios que se corresponderá con el porcentaje anualizado de la variación de precios en el tiempo; siendo el índice más común el índice de precios al consumo (IPC).

Se debe de tener muy en cuenta que cualquier tipo de interés o medida de rentabilidad que proceda del mercado como por ejemplo: la rentabilidad de la Deuda del Estado, la famosa TAE o coste de un préstamo, o incluso la rentabilidad de las acciones, son todas ellas valores nominales. ¿Pero qué quiere decir esto?…

Quiere decir que incluyen la inflación. De esta forma se sostiene que…

La inflación afectará a todas las magnitudes que intervienen en una inversión, sobre todo a los flujos de caja y a la tasa de actualización.

En la mayor parte de los proyectos de inversión, la inflación si afectará a los flujos de caja. Si el índice general de precios aumenta, será lógico que la empresa aumente los precios de sus productos en la cuantía que crea oportuna, con lo cual, obtendrá un flujo de caja mayor que el previsto en el instante inicial.

Por lo general, el aumento de los precios de las materias primas o mano de obra, tiene un cierto retardo con respecto a los precios de los productos acabados, así pues, los flujos de caja en términos netos aumentan cuando se ven afectados por la inflación.

En cuanto a las medidas de rentabilidad nombradas o tipos de interés; todas parten o surgen de un interés básico o lo que es lo mismo el llamado interés legal del dinero (interés real sin inflación) al que llamamos como el precio del uso del dinero en la hipotética situación sin inflación ni riesgo.

Puesto que hablamos de medidas y tipos procedentes del mercado, y como ya se ha mencionado hablamos de valores nominales, para la obtención de esta rentabilidad nominal tendremos que sumarle a la rentabilidad real una prima de inflación y una prima de riesgo (que no es otro riesgo, que el de la actividad en la que se está invirtiendo y por el riesgo de perder el dinero prestado).

Existe una relación entre estos valores:

(1 + interés nominal) = (1 + interés real + prima por el riesgo) x (1 + inflación)

A priori nos puede parecer simple, pero ¿cuál es el valor del interés real en la anterior relación?

En la práctica se toma como interés real la rentabilidad de la Deuda del Estado, porque se supone que es una inversión sin riesgo, o mejor dicho con un mínimo riesgo.

Para que se pueda entender todo lo que se ha mencionado se expondrá un ejemplo:

Imaginemos que la rentabilidad media anual del tipo medio de la Deuda del Estado en el mercado secundario a 5 años es de 5 %.

Este valor es un valor NOMINAL porque procede del mercado, y para calcular por tanto la rentabilidad real con riesgo suponiendo una inflación del 3 %.

(1 + 0,05) = (1 + rentabilidad real + prima de riesgo deuda) x (1 + 0.03)

Rentabilidad real + prima de riesgo deuda = [(1 + 0,050) / (1 + 0,03)] – 1

Rentabilidad real + prima de riesgo deuda =  1, 94 %

Si se estima que la inversión tendrá un diferencial de riesgo con respecto a la Deuda del Estado del 10 %.

  • El tipo real de la inversión incluyendo el riesgo:

(tipo real deuda + prima riesgo deuda) + diferencial de riesgo = 0,0194 + 0,10 = 11 ,94%

  • El tipo nominal de la inversión incluyendo el riesgo:

(1 + tipo nominal) = (1 + 0,1194) x (1 + 0,03) = 1,1529   –>  15,29 %

Por tanto el tipo nominal de esta inversión será de 15,29 %.

En el siguiente post se explicará, cómo calcular el diferencial de riesgo partiendo de una rentabilidad exigida para un determinado tipo de inversión, aquí también en nuestro blog.

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