Tokens y criptomonedas: Tipos y su potencial

¿Sabes cual es la diferencia entre un token y una criptomoneda?

Es un hecho que las criptomonedas y tokens han llegado para quedarse, y que su adopción y uso son cada vez más notables, tanto es así, que junto con otros términos que ahora se han puesto de moda dentro del ecosistemas blockchain como Metaverso o NFT son de los más buscados en internet.

Algunos dicen que los tokens o mejor dicho la tokenización tiene el poder de cambiar el mundo tal y como ahora lo entendemos, la manera en que las personas y entidades se relacionan y siendo sincero comparto esta idea. Pero antes vamos a entender que son los tokens y que tipos de tokens son lo que a día de hoy tienen mayor relevancia.

¿Sabes cual es la diferencia entre token y criptomoneda?

¿Qué es un token?

Seguramente la palabra token no nos resulta ajena o desconocida y es que en realidad los tokens existen mucho antes de la aparición de la tecnología blockchain, de hecho, la palabra token proviene del vocablo anglosajón “tacen” que sígnica signo o símbolo. En castellano lo podríamos asemejar con el término de ficha.

Como decía, antes de que apareciese Ethereum en 2015 o Bitcoin en 2008, ya utilizábamos tokens cuando por ejemplo nuestra tienda o supermercado de confianza nos hace entrega de puntos de fidelización por compras recurrentes que podíamos más tarde canjear por descuentos en productos. Otro ejemplo serían las fichas que se utilizan dentro de un casino con el fin de hacer uso o participar en los juegos que se ofrecen en el mismo. Estas fichas representan una moneda como por ejemplo el euro o el dólar.

Por tanto, podemos entender que los tokens son unidades de valor emitidos de forma privada con el fin de representar algún tipo de activo, utilidad, derecho u obligación.

Con la llegada de la tecnología blockchain los tokens adoptaron características únicas que los catapultaron a una posición ventajosa convirtiendo a los activos que representan en unidades más trazables, trasparentes, inmutables e intercambiables.

Los tokens son unidades digitales fundamentadas en la criptografía que viven dentro de la infraestructura blockchain. La gran ventaja que tienen es que pueden representar casi cualquier cosa que podamos imaginar, desde derechos exclusivos como acceso o utilidad de un producto o servicio determinado, hasta instrumentos financieros como bonos, acciones, emisiones de deuda, etc.

Dependiendo de la finalidad y de lo que representen estos tokens se pueden dividir en dos grandes grupos; utility tokens y security tokens.

Utility y security tokens

Los utility tokens como su nombre indica hacen referencia a tokens que representan una utilidad, otorgándoles a su propietario el derecho de acceder a productos o servicios. Su precio lo dictamina la ley de la oferta y la demanda, es decir no están respaldados por ningún valor subyacente y no tienen como fin ser utilizados como vehículo de inversión, aunque como podemos imaginar es una práctica bastante habitual.

Algunas de las utilidades de estos tokens podrían ser, acceso a servicios como almacenamiento descentralizado en la nube (SC), moneda para adquirir artículos o tierras virtuales (MANA), derecho a formar parte de una comunidad descentralizada cuyas decisiones se basan en sistemas de votación y gobernanza (REP), etc.

Por otro lado, los security tokens están vinculados a valores financieros, por ello la intención de adquisición tiene principalmente fines lucrativos, es decir se espera obtener un beneficio o rentabilidad en el tiempo y a diferencia de los utility su valor intrínseco vendrá determinado por el activo subyacente que representan. Algunos ejemplos de security tokens serían acciones tokenizadas de una compañía, propiedad fraccionada o derechos de cobro de una propiedad en alquiler.

Muchas veces debido a la gran flexibilidad y amoldamiento que nos ofrece la blockchain a la hora de atribuir funciones y usos a los tokens, hace que la línea entre estos sea un tanto difusa dificultando su diferenciación en términos prácticos o incluso regulatorios. Pero no os preocupéis dedicaremos un artículo completo para hablar sobre los security tokens y como diferenciarlos.

Tokens y criptomonedas

¿Cuál es la diferencia entre un token y una criptomoneda?

¿Cuál es la diferencia entre un token y una criptomoneda?

Cuando hablamos de criptomonedas en realidad seguimos hablando de tokens, cuya principal función es servir como forma de pago descentralizado en el entorno virtual de la blockchain, adoptando de esta manera el papel de token nativo. En algunos casos su uso se ha reconvertido pasando a verse como reserva de valor y forma de ahorro.

Si hacemos una analogía podemos considerar a las criptomonedas como “moneda de curso legal” aceptadas por los usuarios como medio de cambio y forma de pago en el entorno descentralizado del cual forman parte.

Las criptomonedas por su parte suponen una pieza clave para lograr el correcto funcionamiento y seguridad de la red, cumpliendo con dos finalidades básicas y esenciales del cualquier DLT (Distribuited Ledger Tecnology). En primer lugar, sirven como incentivo al buen uso de la red, recompensando a los mineros/validadores por su trabajo y buenas prácticas. La segunda esta relacionada con el pago por el uso de la red, cuyo coste desincentiva a usuarios deshonestos a emitir transacciones vacías o de poco valor que puedan comprometer su estado. Del mismo modo supone una forma de desincentivar a los validadores a realizar acciones maliciosas ya que estos actos podrían suponer la pérdida total o parcial de sus criptomonedas. Ambas acciones propician la creación de un entorno de confianza, en un ecosistema de desconfianza entre participantes.

Las criptomonedas se caracterizan por compartir una serie de características en común como, por ejemplo; son fungibles, divisibles, tienen un suministro limitado, y son fácilmente transferibles y cuantificables.

ETH, BTC, AVAX, ADA, SOL, FTM, serían algunos ejemplos de criptomonedas.

¿Qué es un NFT?

Seguramente a estas alturas todos estáis cansados de escuchar la palabra NFT, que por sus siglas hace referencia al concepto de Non Fungible Tokens o Token No Fungible en castellano. ¿Pero que son realmente estos tokens de los que todo el mundo habla?

En esencia un Token No Fungible (NFT) es un criptoactivo digital, único e indivisible, que se registra sobre la blockchain asegurando su titularidad, inmutabilidad, y originalidad. Al igual que cualquier otro token se tratan de contractos inteligentes programados a partir de un estándar (ERC-721, en el caso de Ethereum) que les confiere características únicas e interoperabilidad facilitando su comercialización entre ellos, al seguir un estándar consensuado por la comunidad.

Los NFTs se caracterizan por su escasez y podrían representar tanto una utilidad como servir de vehículo de inversión. Una propiedad se considerada como única por lo tanto sería un NFT, pero también lo es un artículo de un videojuego como por ejemplo un arma o un vehículo único, cuya finalidad es la de poder utilizarlo dentro de él.

Los NFTs están teniendo un gran impacto en DeFi donde muchos acuden desesperadamente a ellos como vehículo de inversión o como medio para duplicar su valor en forma de dinero a través de la duplicidad en forma digital de un bien o activo real, como obras de arte o bienes. Podemos decir que los NFT en la actualidad están especialmente centrados en la creación y masificación de activos digitales (la mayoría de ellos sin valor), es decir, en la creación de contenido digital, impulsados por una corriente de moda que empezó en el pasado año 2021. Pero la verdadera disrupción se encuentra en el poder de tokenizar artículos valiosos únicos, y no me refiero solo a artículos de lujo, sino a información, como datos estadísticos, historiales médicos,  estudios de riesgo financiero, propiedad intelectual, o patentes, hipotecas y prestamos, que por el hecho de ser tokenizados  y registrados en la blockchain los convierte en activos más accesibles, seguros, intercambiables y trazables, asegurando la propiedad digital y originalidad como nunca antes se había hecho, siendo aquí donde reside la verdadera prueba de valor.

En la otra cara de la moneda encontraríamos a los Tokens Fungibles (FT), los cuales a diferencia de los NFTs no representan un activo único, si no que existen otros tokens con el mismo valor que pueden representarlo sin que ello suponga una diferencia. Pongamos un ejemplo, el euro es un activo fungible ya que todos los euros tienen el mismo valor y se pueden intercambiar entre ellos de forma directa, lo mismo ocurre con los bitcoins. A niveles prácticos la posesión de un bitcoin tendría el mismo efecto que la posesión de otro, obviamente siempre y cuando ambos sean originales.

Dicho esto, algunos ejemplos de tokens fungible serían las criptomonedas como el ETH, una ficha de los coches de choques representada digitalmente a través de un token, o los tokens de gobernanza de un protocolo como SUSHI, de Sushiswap.

 Por último, me gustaría hacer una rápida mención al término de Token Semi-Fungibles o SFT, que vendrían a ser un híbrido entre los NFT y los FT. Me explico, imaginemos que tokenizamos las entradas para una obra de teatro, y cada token representa el acceso a una sala a una hora y fecha concreta en un determinado asiento, podemos decir que sería un FT ya que  todos los tokens son iguales porque te dan acceso a la misma obra de teatro en el mismo lugar y a la misma fecha y hora, pero sin embargo cada entrada te da acceso a un asiento concreto por lo que en realidad no todas las entradas son iguales, por tanto estaríamos hablando de un Token Semi-Fungible.

Conclusión

La tokenización abre las puertas a un nuevo marco económico, permitiendo que personas, comunidades o empresas puedan crear sus propias microeconomías basadas en tokens, una microeconomía autosuficiente e independiente de los gobiernos y bancos centrales donde hasta hace muy poco eran los únicos con posibilidad de controlar los activos.

Los tokens como mencionamos al principio ya existen desde hace tiempo, pero la token-economía solo es posible gracias al despliegue de estos tokens sobre la blockchain, la cual gracias a sus características intrínsecas asegura la propiedad, trazabilidad, reduce riesgos y fallos y facilita la comercialización, convirtiéndolos en más líquidos  y ayudándolos a desplegar todo su potencial en un entorno digital descentralizado, cuya gobernanza se sitúa en manos de la comunidad.

Gracias a los tokens podemos crear sistemas de incentivos capaces de retroalimentar el esfuerzo y colaboración de los usuarios que forman parte de proyectos en los que comparten metas comunes, aumentando así su actividad e implicación. Como consecuencia la comunidad se vuelve más prospera y estable, cerrando y alimentando de nuevo este círculo.

Tal vez la tokenización sea una de las principales propuestas de valor de la tecnología blockchain y Domoblock es consciente de ello.

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